
En un mercado donde la velocidad de entrega ya no es un extra sino una exigencia, las empresas de logística enfrentan una presión constante: crecer rápido sin perder precisión. Day Store no solo respondió a ese reto, sino que redefinió lo que significa entregar a tiempo. En cinco años pasó de operar con 13 bodegas a consolidar una red de más de 100 puntos en toda la República Mexicana. Para sostener ese ritmo, necesitaba un aliado financiero que entendiera su negocio desde adentro. Ahí entró Kapital.
Day Store nació en 2020 en la Ciudad de México como una startup especializada en almacenamiento y logística de última milla. Desde su sede en CDMX, la empresa construyó en cinco años una red de más de 160 puntos de almacenamiento y distribución distribuidas en 18 estados de la República, convirtiéndose en uno de los operadores logísticos de mayor crecimiento en el país.
Su modelo no surgió para competir con la logística tradicional, sino para resolver lo que esta no podía: la etapa más crítica y más visible de toda la cadena de suministro, el momento en que el producto llega a manos del cliente. Con esa claridad de propósito, Day Store construyó una propuesta que hoy atiende tanto al mercado de consumo masivo como al sector corporativo.
Lo que distingue a Day Store no es solo la velocidad, sino el modelo con el que opera. La empresa atiende tanto al mercado de consumo masivo como al sector corporativo, con una propuesta que se sostiene en cuatro pilares:
Velocidad de respuesta: Day Store opera con el modelo de entrega más ágil del mercado: entregas en 10 minutos para algunos de sus principales partners. Esto es posible gracias a una red de más de 100 bodegas distribuidas a nivel nacional, desde Tijuana hasta Mérida.
Infraestructura white label: Son una de las pocas empresas en México con una infraestructura de marca blanca que permite a otras empresas usar su red de distribución manteniendo su propia identidad frente al cliente final.
ADN digital: Su logística fue diseñada específicamente para las fluctuaciones del comercio en línea, lo que les permite operar con la misma eficiencia en temporada alta que en cualquier otro momento del año.
Eficiencia logística: Su modelo está orientado a demostrar que la logística no es un gasto, sino una inversión que impacta directamente en la competitividad del negocio.
El éxito de una empresa no solo se mide por su cobertura o por el volumen de entregas que procesa. Se mide también por su capacidad de transformar el entorno donde opera. En el caso de Day Store, ese impacto tiene nombre y número: más de 400 familias mexicanas que hoy cuentan con empleo formal gracias al crecimiento de la compañía.
En poco más de cinco años, Day Store pasó de operar con un equipo de menos de 100 personas y 13 bodegas a consolidar una red de más de 160 puntos de almacenamiento y distribución en 18 estados del país. Ese salto no fue solo operativo; fue humano. Cada nueva bodega abierta, cada nueva ruta activada, representó también una nueva fuente de empleo en comunidades a lo largo de toda la República Mexicana, desde la frontera norte hasta el sureste del país.
Para Guillermo Fernández , este es el logro que más peso tiene: "De un headcount de menos de 100 personas, hoy orgullosamente apoyamos a más de 400 familias en México."
Este compromiso con el desarrollo del capital humano no es un efecto secundario del crecimiento, sino una parte central de cómo Day Store entiende su rol en la economía mexicana. En un sector donde la informalidad laboral ha sido históricamente la norma, la empresa ha apostado por condiciones de trabajo estables y por impulsar el talento local en cada estado donde opera. El resultado es una organización que no solo mueve mercancías, sino que construye trayectorias profesionales y contribuye activamente al fortalecimiento del tejido productivo del país.
Crecer a este ritmo tiene un costo. Más bodegas, más personal, más operaciones: todo requiere capital de trabajo en el momento exacto en que se necesita. La banca tradicional rara vez opera a esa velocidad.
Guillermo lo describe mejor que nadie: "No fue como que yo voy a visitar una sucursal del banco y me sentaron. Aquí en Kapital vinieron a verme. Pudimos platicar sobre el interés del negocio y hacia dónde íbamos en expansión."
Esa diferencia, aparentemente simple, lo cambia todo. Kapital no evaluó a Day Store desde un escritorio con procesos burocráticos lentos. Se involucró en entender la operación, el modelo de negocio y los planes de crecimiento. El resultado fue un financiamiento diseñado para acompañar el ritmo de la empresa, no para frenarlo.
"Kapital ha sido un gran aliado financieramente. Tienen un detalle de atención impresionante. Nos dio el impulso financiero para acelerar nuestro crecimiento", afirma Guillermo.
Day Store demuestra que el financiamiento correcto no es el más grande ni el más barato: es el que llega en el momento adecuado, de la mano de alguien que entiende a dónde va tu negocio. Como dice su fundador: "No hay sueño suficientemente grande. Nada más hay que luchar por él y rodearse de un gran equipo."
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